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NARCOTRAFICO-FRAUDE FISCAL-BLANQUEO DE CAPITALES-CRIMEN ORGANIZADO-CONTRABANDO

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miércoles, 21 de marzo de 2012

EL "MANCO DE BELLAVISTA", EL CONFIDENTE CONDENADO EN LA OPERACION "TULIPAN"

Tras unos años de discreta existencia, en octubre de 2005 el nombre del mítico 'manco de Bellavista' saltó a los periódicos vinculado a la operación 'Facata-Capricornio', por la que la Policía sevillana y el Servicio de Vigilancia Aduanera lograron interceptar un barco de recreo que transportaba nada menos que 3.000 kilos de hachís.

Permaneció oculto siete años con una identidad falsa por haber participado en importantes operaciones policiales como confidente; sin embargo, como dice el refrán la cabra tira al monte y el conocido como 'manco de Bellavista' dará con sus huesos en la cárcel tras haber vuelto a delinquir. El sevillano, de 60 años de edad y cuyo nombre real es Jaime González García, es uno de los 11 condenados por la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Jerez a tres años de cárcel por un delito contra la salud pública, en el marco de la 'operación Tulipán'.
Su identidad ha sido confirmada a este medio por fuentes judiciales, que han explicado que este viejo conocido de la Justicia ha nadado toda su vida entre dos aguas: la delincuencia, especialmente el narcotráfico, y la colaboración con las Fuerzas de Seguridad. En el año 2005 recayó de forma oficial en la actividad delictiva después de haber permanecido siete años con una falsa identidad, cuando se le vinculó con una red distribuidora de hachís. Pero su historia se remonta a principios de los años 90, cuando su cooperación con la Policía resultó crucial para la culminación de la 'operación Pitón', una de las grandes redadas auspiciadas por el juez Garzón contra el tráfico de drogas.
En virtud de este operativo y también del conocido como 'Everest', cayeron unos importantes capos de la mafia italiana y ello fue la causa de que a partir de entonces su vida corriera peligro, hasta el punto de que requirió la protección de la Guardia Civil y la proporción de una identidad falsa. Tras unos años de discreta existencia, en octubre de 2005 el nombre del mítico 'manco de Bellavista' saltó a los periódicos vinculado a la operación 'Facata-Capricornio', por la que la Policía sevillana y el Servicio de Vigilancia Aduanera lograron interceptar un barco de recreo que transportaba nada menos que 3.000 kilos de hachís.
Curiosamente, la sustancia estupefaciente no pudo ser intervenida finalmente al hundirse la embarcación que la portaba, cuando estaba siendo abordada por los efectivos de Vigilancia Aduanera. A pesar de ello, uno de los funcionarios logró fotografiar tanto los alijos como a los tripulantes, gracias a un teléfono móvil. La consecución de esta operación tampoco fue casualidad y partió, de hecho, del propio González, cuya pista estaba siendo seguida desde hacía dos años por la Unidad de Delincuencia y Crimen Organizado (Udyco) de Sevilla.
Los agentes consideraron al 'manco de Bellavista' como el cabecilla de esta red, que disponía de un barco atracado en Estepona que resultó ser el que acabó hundido con la mercancía. Aunque él no viajaba en ese momento en la embarcación, la Policía logró seguir sus pasos hasta Bellavista (Sevilla), si bien el sospechoso consiguió darse a la fuga.
El último delito
Durante todos estos años, como confirman las mismas fuentes, sus devaneos con la delincuencia han sido continuos hasta que en 2010 ingresó en prisión de forma provisional imputado en la 'operación Tulipán', por la que ha sido condenado finalmente a tres años de cárcel.
Como se recordará, el Greco de Jerez se incautó entonces de 700 kilos de hachís ocultos en una embarcación en El Puerto, en la desembocadura del Guadalete. Como quedó probado en el juicio, González (que reconoció los hechos) era la persona que contrató al individuo que hizo de copiloto del barco y participó en varias reuniones con el resto de acusados, por lo que se le considera parte activa del entramado delictivo.

lavozdigital