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NARCOTRAFICO-FRAUDE FISCAL-BLANQUEO DE CAPITALES-CRIMEN ORGANIZADO-CONTRABANDO

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Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria

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domingo, 22 de junio de 2014

Servicio de Vigilancia Aduanera-SVA; La pesadilla de los narcos

Son el cuerpo policial de la Agencia Tributaria, guardias de mañana, tarde y noche los 365 días del año en la laboriosa lucha contra el narcotráfico, contrabando, blanqueo de capitales y fraude fiscal en el territorio español, incluyendo su espacio aéreo y aguas jurisdiccionales. El Servicio de Vigilancia Aduanera cuenta en la provincia con medio centenar de agentes en LOCALacción combinada por tierra, mar y aire de los que prácticamente la mitad están centrados en las interceptaciones y abordajes de buques destinados al tráfico de drogas. Son sabuesos de alta mar que cuentan con embarcaciones de vanguardia y el respaldo permanente de helicópteros, aviones e inteligencia electrónica en base. Tan sólo en Andalucía se intervienen cada año más de 100 toneladas de hachís, una negra estadística que en el actual ejercicio se quedará corta porque sólo en la provincia de Almería se han decomisado ya 38 toneladas en tres grandes operaciones contra el narcotráfico. Esta unidad con casi 2.000 agentes en España, de los que 900 pertenecen al Servicio Marítimo, triplica los alijos de los servicios antinarcóticos norteamericanos, la popular DEA con la que mantienen una estrecha colaboración.

Y es que Vigilancia Aduanera se ha convertido en la bestia negra de los narcos, una pesadilla constante para organizaciones que se reinventan permanentemente en su intento de introducir los estupefacientes a través del Mediterráneo. Primero probaron con lanchas neumáticas -a las que los agentes llaman gomas-, después con los narcoveleros y embarcaciones de recreo y ahora con grandes buques mercantes y pesqueros en los que se dispara la capacidad de transporte. El último de los interceptados el 19 de abril a unas 23 millas de la Isla de Alborán, el Aseel con bandera de Tanzania, tenía más de 16.000 kilos de hachís en un compartimento bien disimulado en el castillo de proa al que se accedía por una trampilla debajo de una bita. La tripulación, siete sirios detenidos, intentó hundir el barco abriendo las tapas de las tomas de refrigeración de los motores. Cuando llegaron los funcionarios de la Agencia Tributaria el agua ya inundaba la sentina y llegaba casi a las planchas de la sala de máquinas, pero lograron solucionarlo a tiempo porque en el equipo de presa, el que aborda el objetivo sospechoso, va integrado un mecánico con conocimientos suficientes para afrontar este tipo de acciones. En otras ocasiones, como ocurrió el pasado año con el Gold Star, optan por incendiar el buque para acabar con las pruebas. Pero tampoco lo consiguieron, la instrucción del personal de SUCESOSVigilancia Aduanera contempla cursos de extinción de fuegos en embarcaciones, así como maniobras de tiro impartidas por Infantería de la Armada y la Policía al ser agentes de la autoridad armados. Tienen un olfato policial que va más allá de lo normal y en sus registros localizan la droga en los lugares más insospechados. Oc urrió con un velero inglés que había disuelto la cocaína en el depósito del agua. Y si los narcos deciden deshacerse de la droga al ser detectados, las patrulleras Alca y Fénix van preparadas con ganchos con los que recoger los fardos antes de que se los trague el mar. “Lo primero es el objeto del delito, ya le daremos caza al barco”, comenta José María, uno de los profesionales más experimentados de la base en Almería con casi treinta años de servicio. De hecho, recuerda que cuando comenzaron en 1984 no había en Almería ni servicio marítimo de la Guardia Civil, con la que hoy trabajan codo con codo e incluso comparten dependencias al final del muelle pesquero, ni de Salvamento. Vigilancia Aduanera lo era todo en aguas almerienses en aquella época y en su haber consta la patera con mayor número de inmigrantes, 198 personas.

El jefe del servicio, Manuel Portero, ya estaba cuando esta unidad de carácter policial comenzó su largo periplo de hazañas y aprehensiones con el que se han ganado el respeto de las demás Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. De hecho colaboran con organismos comunitarios como la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude o la Organización Mundial de Aduanas y sus agentes están presentes en el Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado. Portero es el responsable de organizar los turnos y dar las directrices de trabajo diario a los agentes de Vigilancia Aduanera. Pero lo hace con apenas horas de antelación, para LOCALque nadie pueda desvelar el itinerario a seguir ni las horas a las que patrullarán. Los profesionales que cabalgan sobre el mar trabajan siete días y descansan otros siete de miércoles a miércoles. Al jefe le gusta subir poco al barco -es de Tíjola, bromea un agente-, pero no pierde de vista a ninguna de sus embarcaciones. En las oficinas se analizan los riesgos en todo momento y centralizan los chivatazos que llegan directamente desde la Dirección General de Aduanas en Madrid para el descubrimiento, persecución y abordaje de un narcobarco. Aunque no le gustan demasiado los flashes y prefieren mantener su trabajo en un discreto segundo plano, el jefe del servicio nos autoriza a realizar una jornada nocturna con la patrullera Alca y su equipo de siete personas, dos en el puesto de mando, un mecánico y cuatro agentes. Es una moderna embarcación de altura con 4.800 kilovatios de potencia y una velocidad máxima de 30 nudos. Tiene una capacidad de 21 toneladas de combustible, que darían una autonomía de tres días de navegación, y un depósito de 500 litros más de reserva.

El capitán Carlos Esquembri, con más de 14 años al mando del Alca y también del Fulmar, buque de operaciones especiales centrado en el Estrecho, inicia el recorrido minutos después de las siete de la tarde y tras la pertinente revisión mecánica. La patrullera zarpa en dirección al Poniente, la zona más caliente de la provincia en el alijo de hachís. Toda la tripulación, funcionarios de la Agencia Tributaria con su correspondiente titulación, sigue su tradicional protocolo, dejan sus mochilas y equipos y toman asiento sin saber lo que les deparan las próximas ocho horas. “Nunca sabes si va a ser un día tranquilo”. Aunque tienen más rachas LOCALcuando se recoge la cosecha de hachís y los meses en los que el tiempo acompaña, como ocurre con las pateras. Cuentan que en más de una ocasión han sido requeridos cuando llegaban a la base al acabar su jornada para interceptar un buque con el que entrarían a Puerto 22 ó 23 horas después y a veces sin posibilidad de avisar a la familia porque mar adentro apenas hay cobertura. Y es que sus turnos de cacería, los 365 días del año, pueden modificarse sobre la marcha, horas extra que se le restan en siguientes turnos. Sólo es cuestión de recibir en la sala de comunicaciones un mensaje cifrado de Madrid. A veces las alertas sobre un barco proceden de las gendarmería francesa o de servicios de inteligencia e incluso se ha dado algún caso de revelación del presunto delito desde un astillero al que el comprador de la embarcación confesó sus intenciones. Mañana mismo, mientras miles de almerienses estén celebrando San Juan en las playas del litoral, la tripulación tendrá que conformarse con brindar desde el barco viendo las hogueras desde la distancia. Eso sí, disfrutan como nadie del resplandor de la ciudad en la noche, es lo mejor de un horario nocturno al que reconocen que es difícil acostumbrarse.

Nada más iniciarse la jornada se convierten, como inmortalizó Arturo Pérez-Reverte en su novela La Reina del Sur, en sabuesos de alta mar, una especie de marineros que se hicieron policías, siempre escudriñando cualquier mancha en los dos radares y buscando a través de las ventanas con los prismáticos estabilizadores -y con visión nocturna- navíos sospechosos. También disponen de cámaras térmicas que les permiten reconocer a alguien que se enciende un cigarrillo a cinco millas de distancia. Son un cuerpo de elite que juega con el factor sorpresa, de ahí que la oscuridad sea su principal aliado. Prácticamente a oscuras, la patrullera avanza a LOCALtravés del Seco de los Olivos, a la altura de Adra, sin rastro de los narcos. Los agentes hacen guardia y se relevan cada cierto tiempo. El compañerismo y la biodramina no faltan en la patrullera. Los que esperan su turno descansan en un pequeño salón con televisiones sin uso, porque no llega la señal. La música y la lectura les ayudan a sobrellevar las horas en las que no hay actividad, de hecho hay un agente que está a punto de publicar su tercera novela. Otros como Antonio disfrutan y mucho cuando son escoltados por los delfines. Como voluntario de Promar aprovecha la oportunidad que le brinda su trabajo al ser una zona marítima de gran concentración de cetáceos. Recuerda con tristeza que el delfín Marcos murió en sus brazos. Las visitas al destacamento de la isla de Alborán también les ayudan a sobrellevar las largas jornadas en soledad, los militares, además, son uno de sus principales confidentes que alertan de los comportamientos sospechosos de los navíos. Cuando un mercante se desvía de las rutas comerciales, las autovías del mar, hacia la isla o en dirección a la provincia, lo hace precisamente para alijar droga. De ahí que se extreme la vigilancia para actuar antes de que lo consigan. También levantan sospechas embarcaciones de recreo que navegan a altas horas de la madrugada.

Una vez detectado llega el momento más peligroso, el del abordaje en alta mar. El asalto a otra nave, normalmente saltando o escalando, dispara la adrenalina de la dotación de presa. Si caen al agua podrían ser aplastados por los barcos, sobre todo cuando intervienen prácticamente a oscuras y con fuerte oleaje. De ahí la importancia de saber controlar los nervios y de tener una adecuada forma física. El equipo de operaciones especiales va uniformado con tantos elementos de seguridad que impresiona a cualquiera, tienen a su favor la psicología de la intimidación, además del factor sorpresa. Cuando menos lo esperan los narcos, llegan con sus lanchas rápidas y se plantan en su cubierta los agentes pertrechados hasta los dientes, vestidos de negro, con guantes, casco de faena, chalecos antibalas y balizas de emergencia por si caen al LOCALagua. En la cintura pistola, porra y colgado del cuello el subfusil. Algunos se quedan blancos del susto, sobre todo cuando no llevan nada ilegal, y otros incluso se ponen violentos. Recuerdan que una pareja de neozelandeses quería dispararle con la pistola lanzabengalas. En ocasiones, como en el abordaje de uno de los mercantes del norte de África tuvieron que poner su peor cara, en tensión permanente, porque al subir al barco encontraron bigardos con dientes de oro que amedrentan a cualquier. No pueden relajarse lo más mínimo. Siempre en tensión facial y con una voz firme y rígida. Una vez dentro y retenidos en la cubierta se realiza un registro exhaustivo del buque, al igual que en la película del Capitán Philips, además de la comprobación de que todo está bien en la sala de máquinas. Mientras los agentes comprueban la bodega como escondite del posible cargamento, otros engrilletan a los marineros y los llevan al comedor. Normalmente se comunican en inglés y los detenidos colaboran, como ocurrió con el patrón del Moon Light que se encargó de las maniobras de atraque en el puerto de Almería. Es más, cuando los tripulantes de los buques apresados conocen que se trata de autoridades españolas respiran aliviados, no son las mismas cárceles ni la justicia castiga con la misma dureza que en otros países.

Otros navegantes más refinados les invitan a quitarse los zapatos antes de subir al yate y algunos al ser sorprendidos con las manos en la masa no tienen más remedio que echarse a llorar. Le pasó, por ejemplo, a un hostelero alemán que llevaba un importante alijo de hachís en el doble fondo del barco. Cuando la Agencia Tributaria se puso en contacto con las autoridades germanas para seguir la pista ante el posible blanqueo de capitales fueron informados de que allí estaba considerado un empresario ejemplar. Entre los casos más extraños recuerdan un velero con bandera de Mauricio cuyo ocupante desapareció antes de que llegaran y nunca lo volvieron a encontrar. Y una anécdota inolvidable de uno de los que ahora patrulla en Almería. LOCALEn otro destino cuando el barco estaba atracado con el logotipo de la Agencia Tributaria se le acercó una señora mayor que creía que hacían la declaración de la renta. Ayudaron a un pesquero que pedía auxilio junto a la isla de Alborán porque se le había averiado la bomba para achicar agua y meses después fue interceptado con un alijo de droga. “Si lo llegamos a saber…”, ironizan en el puente de mando. No siempre levantan sospechas. Y, como no, también recuerdan situaciones en las que han puesto su vida en peligro. Y, quizás, ahora se arrepienten, pero en su día lo hicieron. Ocurrió hace tan sólo unos meses cuando dieron caza al mercante Aseel, cuya operación se denominó Mar de Fondo no por un capricho sino porque el estado no era el idóneo para el abordaje. También sucedió el pasado año al interceptar al buque Moon Light. La patrullera era cubierta por olas de hasta diez metros. Con fuerza siete y aguas turbulentas y oscuras optaron por seguir con el dispositivo, pero lo más sensato habría sido volver a la base, sobre todo ahora que la Audiencia Nacional ha puesto en libertad a la tripulación en aplicación de la reforma exprés de la justicia universal.

El malestar es evidente entre la tripulación, no logran esconderlo, aunque todos reconocen que acatan las resoluciones de la justicia. Ha ocurrido con algunas otras operaciones relacionadas con la Ruta del Mediterráneo Oriental, un itinerario de mercantes y pesqueros al que el Servicio de Vigilancia Aduanera ha estrechado el cerco. De hecho, en los últimos meses ya no hay ni rastro de buques que sigan las mismas pautas de comportamiento. Se trata de embarcaciones que son utilizadas como buques nodriza para transportar droga a otros barcos menores y más rápidos con el objetivo de introducir la en Europa a través del litoral español e italiano. A veces comienzan su recorrido con un porte legal en la costa africana y a su salida realizan una breve parada técnica para recibir importantes dotaciones de hachís sin levantar sospechas. La Audiencia Nacional ha dictado la excarcelación de medio centenar de narcos LOCALapresados más allá de las 12 millas que marcan el limite de las aguas territoriales. Pero el trabajo del Servicio de Vigilancia Aduanera no se ha ido al traste. “Por lo menos les hemos quitado la droga y el beneficio, aunque se libren de la cárcel”, comenta uno de los agentes. De hecho, tienen claro que seguirán abordando a cada narcobarco que se atreva a cruzar el Mediterráneo. “No vamos a bajar la guardia”. No entienden de espacios de impunidad y seguirán siendo el gendarme universal de los mares. La experimentada tripulación ha vivido trágicos episodios. José María recuerda el reciente accidente del helicóptero de Salvamento Marítimo en el que fallecieron tres personas. “Nos movilizamos todos los medios marítimos disponibles de Guardia Civil, Salvamento y Vigilancia Aduanera. Pero cuando llegamos sólo pudimos encontrar restos del aparato siniestrado y un casco abollado de uno de los compañeros que había perdido la vida, es una mala experiencia difícil de olvidar”. Bastante años atrás, en 1989, fue el helicóptero de Vigilancia Aduanera el que se estrellaba frente a la costa almeriense y perdían la vida los tres ocupantes de la tripulación. Tampoco pudieron hacer nada. Sin embargo, sí que han rescatado a un sinfín de barcos en apuros, arrastrados contra las rocas por el temporal, averiados y perdidos a la deriva. Cuando divisan una patera la custodian hasta que llega Salvamento e incluso asisten a los inmigrantes cuando lo requieren. Es la cara más amable de un equipo destinado a cazar a los narcotraficantes y defraudadores fiscales.

El delegado de la Agencia Tributaria en Almería, Jesús Ignacio Pérez Aguilera, resalta continuamente el gran trabajo que realizan y tira de estadística. No sólo se han aprehendido de 38 toneladas de hachís en grandes despliegues de alta mar. También han interceptado en tierra envíos postales con estupefacientes y han realizado grandes operaciones contra el fraude, por ejemplo, en el pago de impuestos especiales. Hace unos años consiguieron cerrar una LOCALoperación que acabó en la condena a once años y la multa de diez millones de euros para una estación de servicio que vendió tres millones de litros de gasóleo sin pagar el impuesto especial en Cantoria. Una de las nuevas líneas de trabajo del Servicio de Vigilancia Aduanera, en la que ese implican cada día con más empeño, es la localización de personas, actividades económicas y bienes de personas que han cometido delitos contra la hacienda pública. Rastrean, por ejemplo, el dinero que mueve el narcotráfico en investigaciones posteriores a la detención. Aunque esta unidad nació hace cinco siglos ligada al contrabando de tabaco, hoy apenas se realizan operaciones de este tipo en la provincia. Eso sí, mantienen las investigaciones, pero no suelen encontrar infracciones, salvo residuales, en su estrecha colaboración con la Agrupación de Expendedores.

Llegamos a Puerto a las tres de la madrugada. No ha habido suerte, ni rastro de droga, pero al día siguiente, nos dicen, trincan una goleta de bandera holandesa que procedía del Altántico posiblemente con un alijo de cocaína. Son la pesadilla de los narcotraficantes.

http://blogs.grupojoly.com/ciudadano-a/2014/06/22/la-pesadilla-de-los-narcos/

sábado, 21 de junio de 2014

Blanqueo de capitales procedente del narcotrafico; "Culebras", un patrimonio desproporcionado

"Un patrimonio millonario y desproporcionado con los ingresos declarados por la familia". Así resumió la situación el inspector del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) que dirigió la investigación contra la mayor trama de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico de Vigo atribuida a Juan Carlos González Martín, Culebra. La tercera sesión del juicio que se celebra en la Audiencia de Pontevedra se centró en desgranar los entramados societarios del millonario patrimonio del supuesto cabecilla de la red, que comparte banquillo con su mujer, tres de sus hijos, varias primas y sobrinas y supuestos testaferros.

El funcionario del SVA destacó que el balance documental de las empresas Dogón SL -dedicada a inversiones inmobiliarias y en la que figuran la mujer y los hijos del principal encausado- y Fresven SL, en la que sí está González Martín y que adquirió un pesquero, los ingresos no casan con la inversión. Tampoco existe, en su opinión, correlación directa entra la compra de inmuebles y coches con la retirada de fondos de la veintena de cuentas bancarias a nombre de Culebra, su mujer y sus hijos.

En menos de diez años, expuso, la familia adquirió 10 inmuebles por valor de un millón de euros, de los que cinco fueron vendidos por 600.000 euros y se cancelaron hipotecas por 300.000, lo que arroja un desfase de 200.000 euros. "González Martín ingresó por su trabajo personal 127.000 euros entre 1991 y 2006", aseveró, algo que en considera "desproporcionado" ante su gran patrimonio. A preguntas de las defensas, el inspector del SVA admitió que no se revisó el posible rendimiento de éstas, como alquileres o ingresos por la actividad del pesquero.

miércoles, 18 de junio de 2014

Intervienen 16.000 cajetillas de tabaco de contrabando y 200 gramos de cocaína

El Servicio de Vigilancia Aduanera-SVA de la Agencia Tributaria se ha incautado de 16.668 cajetillas de tabaco de contrabando y 200 gramos de cocaína en una operación realizada en un local de El Puerto de Santa María en el que se distribuía el tabaco y en la que han sido detenidas cinco personas.

Según la Agencia Tributaria, el tabaco aprehendido podría haber superado en el mercado los 68.000 euros y la cocaína algo más de 11.000 euros.

La operación se inició como consecuencia de la información recibida por funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Cádiz, sobre un local del centro urbano de El Puerto de Santa María que podría estar siendo centro de distribución de tabaco de contrabando.

Con un dispositivo de vigilancia que se prolongó durante varias semanas, los investigadores confirmaron las sospechas hasta que en la noche del pasado día 10 observaron cómo varios vehículos estaban siendo cargados de tabaco desde este local comercial.

Los agentes bloquearon la salida del local y, tras comprobar que en él se almacenaba el tabaco de contrabando y la cocaína, detuvieron a las cinco personas que en esos momentos estaban en él, cuatro hombres y una mujer, todos ellos de nacionalidad española.

martes, 17 de junio de 2014

Interceptados 3 kilos de cocaína en 13 envíos postales

Agentes del Grupo de Drogas y Crimen Organizado de la Brigada de Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía de Eivissa y de la Unidad Combinada del Servicio de Vigilancia Aduanera iniciaron el pasado mes de mayo una investigación conjunta a raíz de la detección de una serie de envíos postales procedentes de Uruguay que contenían diversas cantidades de cocaína, aproximadamente unos doscientos gramos cada uno de ellos, informaron ayer desde la Comisaría de Eivissa.

Para ello, los receptores de esta droga habían contratado una serie de apartados postales en diversos puntos de la isla, en concreto en los municipios de Santa Eulària y Sant Josep, para lo que en alguna ocasión llegaron a utilizar documentación falsa. Esto permitió la detención de una mujer, Alejandra Noemí R.D., de 31 años y nacionalidad argentina, cuando se disponía a recoger uno de estos envíos, explicó ayer el Cuerpo Nacional de Policía a través de un comunicado.

Tras la detención, los agentes de la Policía Nacional y del Servicio de Vigilancia Aduanera efectuaron varios registros en los que se intervino documentación que permitió conocer a los investigadores que había mas envíos de este tipo pendientes de su recogida. En estos envíos aún se había utilizando la identidad de varias personas que desconocían que se estaban usando sus nombres para estos fines.

Investigaciones posteriores permitieron localizar e intervenir otros envíos, un total de trece, así como identificar plenamente a un varón español de 63 años de edad, Jorge R.M., como principal responsable de los mismos. El total intervenido en los trece envíos interceptados suma casi tres kilogramos de peso.

lunes, 16 de junio de 2014

Aprehendidas 400.000 cajetillas de tabaco de contrabando con un valor de 1.600.000 euros


El Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria ha aprehendido 400.000 cajetillas de tabaco de contrabando en Zaragoza el pasado 10 de junio. El tabaco era transportado en el contenedor de un camión

La operación se inició en el curso de investigaciones destinadas a detectar la introducción fraudulenta de tabaco de contrabando a través de puertos marítimos bajo declaración aduanera falsa.

Como consecuencia de estas investigaciones, el pasado martes 10 de junio funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Aragón localizaron un camión sospechoso que iba destinado a una empresa de Zaragoza, ajena a esta operación ilegal, según ha informado el Ministerio de Hacienda.

El tabaco era transportado en un contenedor que mantenía intactos los precintos colocados en origen. Los trámites aduaneros habían sido realizados correctamente pero la declaración aduanera era falsa. Declaraba transportar accesorios y tuberías de plástico y jardinería.

En el momento de la descarga se contabilizaron 200.000 cajetillas de tabaco de la marca 'Time Timeless' y 199.990 cajetillas de la marca 'Pine Prime', ambas fabricadas en Corea del Sur. Las dos marcas son desconocidas en España. El tabaco, con un valor estimado de 1.600.000 euros, iría destinado al mercado negro nacional o al extranjero.

En el momento de las actuaciones no se produjo ningún detenido, remitiéndose el atestado al Juzgado de Guardia, quedando pendientes de realizarse otras diligencias complementarias que puedan conducir al esclarecimiento de los hechos y, en su caso, a efectuar las correspondientes imputaciones.

lunes, 9 de junio de 2014

Intervenidos 263 kilos de cocaína en el puerto de Algeciras

El servicio de vigilancia aduanera de la  Agencia Tributaria se ha incautado de un total de 263 kilos de cocaína en el puerto de Algeciras (Cádiz) en el interior de un contenedor procedente de Suramérica. Según ha informado la Agencia Tributaria en un comunicado, la actuación se produjo el pasado viernes, cuando la Unidad de Análisis de Riesgos (UAR) de la Aduana de Algeciras detectó un contenedor sospechoso. La información fue trasladada a la UAR de Algeciras, compuesta por funcionarios de Vigilancia Aduanera y de la Guardia Civil, que procedieron a la localización y reconocimiento físico del contenedor. Una inspección exhaustiva de la carga descubrió, entre la mercancía legalmente declarada, seis grandes bolsos repletos de pastillas.

Tras someter la substancia hallada a pruebas reactivas, se concluyó que se trataba de cocaína, en una cantidad que ascendió a los 263 kilos. La droga ha sido puesta a disposición judicial, mientras que la UAR ha abierto una investigación para tratar de localizar a los responsables, ya que no se ha producido ninguna detención al efectuarse el envío por el procedimiento del gancho perdido.

sábado, 7 de junio de 2014

Operación Nehar; 5,5 millones defraudados,98 detenidos, incautados 1,2 millones, 331 vehículos y 128 inmuebles

Incaútan 1,2 millones, 331 vehículos y 128 inmuebles en la operación contra el gasóleo adulterado La macrooperación 'Nehar' de la Guardia Civil y el servicio de vigilancia aduanera de la Agencia Tributaria contra una red que vendía gasóleo para automoción adulterado se ha saldado con la detención de 98 personas y la incautación de 1,2 millones de euros, 331 vehículos y 128 inmuebles.
Los detenidos están acusados de varios delitos contra la Hacienda Pública, de estafa, falsedad documental y organización criminal. Hasta el momento, se han obtenido pruebas e indicios de la participación en los hechos, en mayor o menor grado, de 138 personas físicas y 104 personas jurídicas. La red llegó a defraudar más de 5,5 millones de euros a la Hacienda Pública por el Impuesto Especial de Hidrocarburos -a lo que se sumaría la defraudación por determinar en el IVA y otros impuestos- aprovechando la diferencia de tipos impositivos entre el producto que adquiría y el que vendía a gasolineras y transportistas. Las investigaciones, iniciadas en 2011 y realizadas de forma conjunta por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria concluyeron el jueves con una actuación combinada en 24 provincias, con 52 entradas y registros en domicilios de particulares y empresas. La trama, compuesta por nueve organizaciones distintas que extendían su actividad por 11 comunidades autónomas (Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Extremadura, Galicia, Madrid, Murcia, Navarra y Comunidad Valenciana), adquiría gasóleo agrícola y de calefacción ('B' y 'C'), que están bonificados fiscalmente, manipulaba el producto resultante para eliminar las sustancias que permiten diferenciarlo a simple vista del gasóleo 'A' y lo mezclaba con otros productos no sujetos al impuesto para abaratar aún más su coste fiscal. De esta forma, la trama reducía notablemente sus costes, perjudicando a otros operadores por la competencia desleal y originaba riesgos para los consumidores, dada la baja calidad del carburante. La macroorganización estaba formada por organizaciones jerarquizadas y organizadas con mayor o menor autonomía, que alcanzaban a toda la cadena comercial de los hidrocarburos. Así, en la trama intervenían proveedores de hidrocarburos, transportistas, centros clandestinos de transformación y clientes del producto final (estaciones de servicio cómplices y grandes consumidores). Además, contaba con una serie de sociedades instrumentales y receptores de facturas falsas. Su papel era fingir la recepción del gasóleo bonificado, justificando con ello el destino legal que teóricamente daba el proveedor a este gasóleo 'B' y 'C'. Entre otros activos, la red contaba con una fábrica de biodiesel, 37 titulares de establecimientos dedicados a la producción, distribución y comercialización al por mayor de hidrocarburos; 46 estaciones de servicio, 13 transportistas, nueve posibles centros de transformación y numerosos receptores de facturas falsas. En la operación han participado 750 funcionarios. Durante los registros efectuados en naves industriales y domicilios sociales de las empresas investigadas, agentes de la Guardia Civil y  de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, han tomado muestras del gasóleo que comercializaba la trama y han intervenido gran cantidad de documentación en soporte físico e informático para su análisis. En la operación ha intervenido el Grupo de Delitos Económicos de la Unidad Central Operativa, apoyado por personal de todas las Comandancias afectadas, así como de la Agrupación de Reserva y Seguridad y del Servicio Cinológico. Por parte de la Agencia Tributaria, la Oficina Nacional de Inspección e Investigación del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, que inició las investigaciones y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria así como Unidades de Auditoria Informática del Departamento de Inspección Financiera y Tributaria.

jueves, 5 de junio de 2014

Operación "Nehar"; contra el fraude de gasoleos a nivel nacional

La Guardia Civil junto al Sevicio de Vigilancia Aduanera ha puesto en marcha desde primera hora la operación Nehar contra el fraude de impuestos especiales en la comercialización de hidrocarburos, en concreto, gasóleo de automóviles. Son nueve tramas empresariales, perfectamente estructuradas, que se habrían repartido el negocio en Cataluña, Andalucía, Madrid y Murcia.

Cerca de 700 agentes participan de los distintos operativos en marcha en 30 provincias españolas. Se están llevando a cabo al menos 50 registros y otras 50 inspecciones en las gasolineras, empresas y laboratorios de la organización. Hay previstos un centenar de detenidos en las próximas 48 horas. Al parecer, se dedicaban a transformar el gasóleo usado en maquinaria agrícola y calefacción (gasóleos B y C) en el gasóleo empleado como combustible de coches y camiones (Gasóleo A), engordado y adolterado a su vez con grasas y sustancias para sacar más cantidad del gasóleo original. Según la investigación, debido al precio más barato, miles de usuarios habrían repostado este combustible sin ser conscientes del peligro que tiene para el motor de los vehículos.

'El fraude supera los 12 millones de euros, al margen de los beneficios millonarios que obtenían colocando en el mercado el elevado volumen de hidrocarburos. La red dispone de sus propias gasolineras, pero también vende el producto en otras, alterando así el precio de la competencia, sobre todo distribuidores al "por menor", que se han visto obligados a avaratar el precio para competir con el gasóleo adulterado.

La investigación comenzó en octubre de 2012 cuando la policía judicial detectó un presunto fraude de impuestos especiales en la comercialización de hidrocarburos en estas empresas. El Grupo de Delitos Económicos de la Guardia Civil (UCO) junto al Servicio de Vigilancia Aduanera estudió la documentación asociada al comercio de hidrocarburos y el análisis fiscal y financiero vinculado a la organización, hasta detectar las 9 tramas de empresas, detectaron que las distintas redes podrían estar cometiendo también delitos de tráfico de drogas, contrabando, blanqueo de capitales, contra la competencia y los consumidores, además de pertenencia a organización criminal.