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NARCOTRAFICO-FRAUDE FISCAL-BLANQUEO DE CAPITALES-CRIMEN ORGANIZADO-CONTRABANDO

SI POSEE INFORMACION RELACIONADA CON ILICITOS PERSEGUIBLES POR EL SVA PUEDE PONERSE EN CONTACTO EN LA SIGUIENTE DIRECCION:

Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria

Avda. Llano Castellano 17, 28071 Madrid
Correo electrónico denuncias: denunciasvigilanciaaduanera@correo.aeat.es
Telefono denuncias: 900 35 13 78



DENUNCIAS REFERENTES A DELITOS DE CARACTER FISCAL https://www.agenciatributaria.gob.es/AEAT.sede/Inicio/Procedimientos_y_Servicios/Otros_servicios/Denuncia_tributaria/Denuncia_tributaria.shtml


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jueves, 26 de diciembre de 2013

OPERACIÓN "POKEMON": IMPUTADOS EL PRIMER TENIENTE DE ALCALDE DE LA CORUÑA Y ONCE PERSONAS MAS

El primer teniente de alcalde de A Coruña, Julio Flores, y otras once personas han sido imputadas hoy por la jueza Pilar de Lara en la Operación Pokemon, que investiga contrataciones irregulares en la ciudad.
El pasado 3 de diciembre agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera y representantes del Juzgado de Lugo que investiga la Operación Pokemon acudieron al ayuntamiento de A Coruña para revisar expedientes de contratos del consistorio con el grupo Vendex.Era la segunda vez en que se realizaba este paso, que ahora se ha transformado en la imputación, por parte de la jueza que instruye el caso, de doce personas con cargos de responsabilidad en esta legislatura o en la pasada, según ha podido saber EFE de fuentes locales.Destacan los nombres del primer teniente de alcalde y portavoz del grupo municipal, Julio Flores, y del responsable de las áreas de Contratación y de Tráfico cuando el partido socialista estaba en el poder, José Nogueira.A estos dos hay que sumarles el nombre de un asesor de Flores, la jefa de Contratación, una funcionaria del IMCE (instituto de espectáculos), una asesora de la concejalía de Cultura y el exresponsable de asuntos económicos de Deportes, además de otra persona, todavía por confirmar.La directora de los Museos Científicos, el director del Aquarium Finisterrae, la administradora del IMCE y un jefe de departamento en el área de los Museos Científicos ya conocieron su imputación hace unos días, lo que hace un total de doce imputados.El caso empezó cuando la jueza De Lara pidió acceso a la correspondencia entre Flores y su asesor para investigar la posible existencia de "delitos de cohecho, fraudes, falsedad documental, tráfico de influencias, violación de secretos, prevaricación o blanqueo de capitales", según el auto.Estas imputaciones corresponden a la pieza separada de la Pokemon denominada Pikachu, que busca indicios de irregularidades en relación a empresas vinculadas a Vendex, que tiene contratados distintos servicios en A Coruña.El concejal de Medioambiente, Territorio e Infraestructuras, Martín Fernández de Prado, no ha querido confirmar esta información aunque ha comentado que "el equipo de gobierno está dispuesto a colaborar".Desde la casa consistorial "lo único que se pide es que se acelere el proceso lo máximo posible" y que no se hagan "juicios previos ni juicios paralelos", pues "hay que ser prudente en la valoración de este tipo de cuestiones" y desde el Ayuntamiento se promueve la "colaboración" y la "transparencia".

Lainformación

DESMANTELADA TRAMA INTERNACIONAL DE CONTRABANDO DE TABACO E INCAUTADAS MAS DE 1.300.000 CAJETILLAS DE TABACO

El Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria a desmantelado una trama internacional de contrabando de tabaco, tras más de un año de investigaciones, que ha desembocado en la incautación de 1.382.000 cajetillas de tabaco valoradas en más de 5,4 millones de euros.
Según informó este jueves el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, la operación, denominada ‘Trileros’, se ha saldado con la detención por parte del Servicio de Vigilancia Aduanera de nueve personas en Madrid, Canarias y Algeciras, entre los que se encuentran los presuntos responsables de la organización.
La operación arrancó en noviembre de 2012 con una investigación centrada en las actividades de una trama internacional dedicada a la introducción de tabaco de contrabando a gran escala en España.
La organización aprovechaba el movimiento habitual de mercancías legales para camuflar el tabaco mediante la técnica del ‘cambiazo’. Desde la Agencia Tributaria indicaron que la técnica consiste en utilizar dos contenedores, uno con mercancía legal, generalmente de poco valor, y otro con tabaco.
En el puerto de Algeciras los contrabandistas adosaban unas pegatinas a los contenedores mediante las cuales intercambiaban la numeración de ambos y también su destino.

martes, 24 de diciembre de 2013

ABSUELTOS LOS PRINCIPALES IMPLICADOS EN UN ALIJO DE 3.429 KILOS DE COCAÍNA

La ausencia de José Luis Fernández Tubío, el principal testigo del Ministerio Fiscal contra la organización que presuntamente lideraban el vilagarciano Óscar Manuel Rial Iglesias "Pastelero" y José Constante Piñeiro Búa "Costiñas", ha resultado clave para la absolución de estos dos últimos en relación con el alijo de cocaína incautado a bordo del pesquero San Miguel en junio de 2008. La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional no encuentra indicios suficientes para condenar a ambos y a otras seis personas por tráfico de drogas y blanqueo de capitales. "La consecuencia de que Fernández Tubío no haya comparecido al juicio oral no puede ser otra que desechar como prueba de cargo sus declaraciones en la fase de instrucción; sin ellas carece de base probatoria la participación de los acusados", explican desde la sala presidida por Fernando Grande–Marlaska.
Las afirmaciones del boirense, que viajaba en la lancha que se hundió y cuyos tripulantes fueron rescatados por el San Miguel, eran la principal prueba de cargo que el Ministerio Fiscal tenía contra el "Pastelero", "Costiñas", José Andrés Bóveda Ozores "Sandokan", Francisco Padín Fernández y Carlos Cañón García. Esas declaraciones se realizaron el 17 de febrero de 2009 tras el informe que realizan los agentes de la UDYCO, después de que el boirense les hubiese hecho llegar una carta en la que implicaba a todas estas personas como las que le habían dado las instrucciones y que dirigen las operaciones.
Sin embargo, la huida del boirense, que se encuentra en paradero desconocido y declarado en rebeldía, obligó incluso a suspender el juicio previsto para el pasado mes de marzo contra la que el Ministerio Fiscal consideraba "una de las mayores organizaciones gallegas de narcotraficantes de los últimos años".
Tres condenas
Las únicas condenas que dejan los 3.429 kilogramos de cocaína aprehendidos a bordo del pesquero San Miguel son las de los dos "lancheros", el italiano Marco Fabrizi y el isleño Francisco Cañón García, así como la del contramaestre de la embarcación, el venezolano José Jesús Isasis González, a los que la sentencia impone una pena de nueve años y un día de prisión por el alijo, al desestimar sus alegaciones en las que aseguraban desconocer cuál era el cargamento del barco. Además, les condena a abonar las costas del juicio y una multa por el valor de la carga que transportaban, cifrada en más de 110 millones de euros.
La sentencia considera probado que en el mes de mayo de 2008 zarpó de Venezuela el pesquero San Miguel que, cuando se encontraba a unas 1.500 millas de la costa gallega, contactó con una lancha de 16 metros de eslora, enviada por los destinatarios de la cocaína, patroneada por Marco Fabrizi y ocupada por Francisco Cañón y Fernández Tubío. El cargamento de 3.429 kilogramos de cocaína no pudo ser trasvasado a la lancha porque sus motores sufrieron una avería, así que sus tripulantes optaron por hundirla y continuar viaje a bordo del pesquero.
La embarcación fue localizada por una aeronave del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) el 29 de mayo, lo que permitió al Petrel abordarlo y comprobar que transportaba en la cubierta 142 fardos de cocaína, cuya pureza era del 70,94%.
Juicio
Los tres condenados negaron durante el juicio oral ser conocedores de lo que transportaba el barco, al que la sala que preside Grande–Marlaska considera "inverosímiles". En el caso del contramaestre de la embarcación apresada, la sentencia incide en que un transporte de esta naturaleza "no se puede llevar a cabo sin la conformidad de todos los tripulantes, porque no cabe arriesgarse a que un disconforme con la operación pueda denunciar" cuando se recibió la carga en alta mar. "Incluso de haberse proyectado inicialmente que el San Miguel se limitase a llevar combustible a otro barco, los tripulantes del pesquero necesitaban estar de acuerdo porque no se les podía ocultar la cocaína ni el objetivo real del viaje", indica.
Sobre la presencia en el barco de Cañón y Fabrizi, que ambos no quisieron explicar en el juicio oral y que Isasis atribuyó a un naufragio, el fallo judicial asegura que "con una carga tan valiosa como la que transportaba, solo se hubiese permitido el acceso a aquellas personas que participaban en el transporte, porque, de otro modo, la operación se podría ver frustrada; si los tres tripulantes de la lancha localizaron el San Miguel en alta mar es porque participaban en el transporte y, ya fuese porque les llevasen combustible o para trasvasar la carga, contactan con el barco y acceden al mismo, aunque después la avería les haya impedido irse". Todo esto concuerda, continúa la sentencia, con el registro del domicilio de Boiro de Fernández Tubío, donde se requisaron anotaciones con los puntos geográficos y los canales de frecuencia, además de las claves "Mónica" y "Rei" con las que se comunicaban ambas embarcaciones.

Declarados en rebeldía los doce tripulantes venezolanos
La de Fernández Tubío no ha sido la única ausencia de este juicio. Ninguno de los tripulantes venezolanos que conformaban la tripulación del San Miguel se personó en la sala de lo penal de la Audiencia Nacional.
Los doce ocupantes del barco permanecieron en prisión durante casi cuatro años, pero acabaron saliendo en libertad condicional, permiso que aprovecharon para huir, presuntamente, a su país de origen, por lo que ha sido imposible entregarles la citación.
Más extraño resulta el caso de Fernández Tubío, el otro gran ausente en el juicio, que desapareció a principios de año, no sin antes dejar un acta notarial afirmando que todo lo que había dicho a la policía contra el "Pastelero", eran simples comentarios que había escuchado en la cárcel. Pese a la ausencia de estas trece personas imputadas, la Audiencia consideró que el juicio debía celebrarse para evitar más dilaciones.

Escuchas por radio y atenuante por la tardanza del juicio
La localización del San Miguel por parte del Servicio de Vigilancia Aduanera se gestó a través de la intervención de una serie de comunicaciones "extrañas o raras" por radio entre barcos y bases terrestres en Venezuela, lo que permitió a los agentes sospechar que se estaba ultimando un alijo con destino a las costas gallegas.
Esas escuchas, que los abogados defensores trataron de tumbar, están avaladas en la sentencia de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional. En el escrito se aplaude la tramitación del juzgado número 7 de Vigo de los permisos para su realización, además de reconocer que "el contenido de las conversaciones concuerda con un transporte clandestino en el mar, y nada sugiere una actividad de pesca". También incide la sentencia en que, a nivel jurídico, las comunicaciones por radio no tienen la misma protección que por teléfono, ya que pueden ser escuchadas por cualquier persona que sintonice la misma frecuencia.
Lo que sí se ha tenido en cuenta como atenuante en las condenas ha sido la "dilación indebida", una medida que solicitaban desde la defensa por la tardanza en la celebración de la vista oral. La sentencia reconoce que, en este caso, los hechos datan de 2008, pero la gran cantidad de personas procesadas y la investigación de los presuntos delitos de blanqueo provocaron que el sumario no se concluyese hasta el año 2010.
Cuando se entró en la fase de juicio oral, los retrasos no se quedaron aquí, ya que las dificultades para localizar a varios procesados, entre ellos el principal testigo de cargo, Fernández Tubío, todavía dilataron más el proceso. Incluso se llegó a suspender el primer señalamiento, para el pasado mes de marzo, ante la ausencia de imputados. Por eso se considera en la sentencia "oportuna la aplicación de la atenuante de dilaciones indebidas, pues existió cierto retraso en la tramitación de la causa, pero no con el carácter de muy cualificada".
Farodevigo

LA AUDIENCIA SIENTA EN EL BANQUILLO A 26 NARCOTRANSPORTISTAS DE LOS CÁRTELES

Hasta finales 2008, la organización de Manuel Abal Feijóo, alias Patoco, contaba con las más potentes embarcaciones para transportar hasta las Rias Baixas, en apenas día y medio, los alijos que recogían en la mitad del Atlántico. Una noche de noviembre, Patoco, de 38 años, venía de cerrar una operación y regresaba a su casa pilotando, a excesiva velocidad, una de sus motos de gran cilindrada cuando un peatón se cruzó en su camino. El narcotraficante falleció en el acto, semanas antes de que la policía pudiera detenerle. Ahora 26 presuntos miembros de su extensa banda de colaboradores y herederos de la potente infraestructura de Patoco se sentarán en el banquillo para enfrentarse a elevadas penas que suman más de 300 años de cárcel y multas que superan los 5.000 millones de euros por dos cargamentos de ocho toneladas de cocaína que organizaron tras la muerte del jefe.

 Aunque el hueco que dejó Abal Feijóo en el sector del transporte de cargamentos, como el hombre más demandado por los carteles de la cocaína, sigue todavía vacante, la policía cree que su hombre de confianza, Gregorio García Tuñon, alias Yoyo, de 60 años, y su hermano, Benito Abal, intentaron reflotar la organización que contaba entre sus filas con un promedio de edad de 35 años. Según el escrito de acusación del fiscal antidroga, Javier Redondo, el fallecido Manuel Abal dirigía una organización criminal asentada en la zona de Vilagarcía de Arousa que había establecido la infraestructura necesaria para dedicarse a acondicionar embarcaciones del tipo planeadoras de gran potencia para recoger importantes partidas de cocaína en pleno Atlántico. Droga que trasladaban con barcos nodriza hasta allí las organizaciones sudamericanas propietarias de la droga, con las que se concertaba, a cambio de dinero o de una parte de la droga, para trasvasarla a sus lanchas y transportarlas hasta las costas gallegas, donde, o bien las introducían directamente en tierra, o bien las trasladaban a embarcaciones de menor porte, las encargadas de alijarla en las playas. Para ello también contaba con un barco pesquero que repostaba combustible a las planeadoras en alta mar.

La organización contaba con varias naves estratégicamente situadas en fincas con acceso directo al río Ulla, donde escondía las embarcaciones, sus motores y los enseres, además del combustible. Allí los técnicos preparaban las lanchas con todos los pertrechos necesarios para surcar el océano y adonde regresaban para ocultarse después de haber realizado los alijos.

La banda de Patoco estaba perfectamente jerarquizada y cada uno de sus miembros tenía su cometido. Unos se dedicaban a todo tipo de trabajos en tierra para la puesta apunto de las planeadoras; otros colaboraban en los desembarcos de la droga en la costa, mientras un amplio pelotón se desperdigaba por zonas estratégicas para realizar labores de contravigilancia a la policía y sobre los medios aeronavales de Aduanas. Cuando iban a desplegar maniobras arriesgadas durante los desembarcos, el jefe, Patoco, ordenaba a sus hombres que rodearan todos los caminos y demás puntos de acceso a las naves y a las playas adonde llegaban los fardos de cocaína, además de controlar los movimientos de los helicópteros y embarcaciones del Servicio de Vigilancia Aduanera en sus bases del aeropuerto de Peinador y en los puertos de Vigo y Vilagarcía de Arousa, según relata el fiscal.

Los controladores comunicaban permanentemente a Patoco las entradas y salidas de barcos y aviones a través de mensajes de texto en clave y desde teléfonos móviles que se renovaban en cada operación y que solo utilizaban para comunicarse entre ellos. No obstante, Manuel Abal evitaba utilizar los móviles y solo hablaba por ellos en ocasiones puntuales, procurando concertar los transportes y desembarcos a través de teléfonos públicos, mucho más difíciles de interceptar.

El grupo policial Greco Galicia comenzó a investigar a la organización un año antes de que Abal Feijóo perdiera la vida. La banda acababa de introducir un alijo, lo que indujo a un juez a ordenar los pinchazos telefónicos al grupo. El 2 de septiembre de 2007, el marinero Ramón Fabeiro Torres, de 35 años, uno de los subordinados de Patoco, envió un mensaje a su mujer: “Tengo otro viaje para las Navidades, voy a ir en una lancha grande para sacar 40 millones de pesetas y así tengo para media vida”

La lancha a la que se refería Manuel Fabeiro —primo de la mujer de Patoco— era la mayor de las lanzaderas utilizada hasta entonces por bandas de transportistas, que apareció varada en la playa de Area Fofa (Nigrán), en febrero de 2009. En su sofisticada construcción intervino el empresario náutico también procesado José Campos Rivas, al que Abal Feijóo le había pasado las características exigidas por su teléfono intervenido: “Casco desnudo de unos 18 metros de eslora por unos site metros de ancho, con siete motores Suzuki fueraborda de 300 CV cada uno”. Luego José Campos hizo las oportunas gestiones para la fabricación de la lancha con los astilleros SACS de Milán, de los que era representante e importador único para toda España.

Entre tanto, la policía localizó una antigua granja de cerdos con acceso directo al río Ulla, ubicada en el municipio coruñés de Dodro, en la que la organización ocultaba todo tipo de planeadoras, por lo que se establecieron varios dispositivos de vigilancia y control en torno a ella. Durante semanas, la policía controló las entradas y salidas a la nave lo que les permitió identificar al grupo que se dedicaba al mantenimiento de la infraestructura náutica de la banda.

A esta finca acudían casi a diario los procesados José Vázquez Pereira, alias Chatarrero, Pablo García Fabeiro y los hermanos Rogelio y Ramón Fabeiro Torres, quienes adoptaban estrictas medidas de seguridad para evitar que fueran seguidos y localizados por la policía. Además, el jefe les había prohibido hablar por teléfono con nadie que no formara parte del grupo, aunque no siempre cumplieron con esta orden. El hermano de Patoco, Benito Abal, tenía asignado el control total de la granja y le daba cuenta casi a diario de la evolución de los trabajos.

 

Ocho toneladas en un mes

A principios de octubre de 2007, la organización se apresuraba a acondicionar una lancha que guardaba en la nave de Dodro y a construir depósitos para combustible, aplicando paños de poliéster y transportando continuamente garrafas de productos químicos. Según los pinchazos, Abal les metía prisa para que terminasen los trabajos cuando antes y les había puesto fecha límite para que una de las lanchas estuviera en condiciones de hacerse a la mar, “por lo que se vieron obligados a trabajar prácticamente sin descanso”, señala el relato del fiscal.
Pero la abrupta muerte de Patoco paralizó los dos envíos que había concertado con los proveedores colombianos. Sin embargo, dos meses después, la banda había decidido asumir el transporte de los cargamentos que acabaron en manos de la policía. El 11 de enero se interceptó el desembarco en la ría de Muxía (A Coruña) de tres toneladas de cocaína, con un 80% de pureza y un valor en el mercado negro de 109 millones de euros. Fueron los lancheros liderados por Andrés García Gesto, apodado O Lulú, quienes asumieron el desembarco.
Pero poco importaron las pérdidas de esta operación porque un mes después, el 26 de febrero, Aduanas abordó el pesquero Doña Fortuna con 4,9 toneladas de cocaína con el 73%, valorados en 161 millones de euros. En esta ocasión fue otro subgrupo de lancheros con el piloto Baltasar Vilar Durán al frente quienes intentaron suplir, sin éxito, la ausencia de Patoco.
Elpais

sábado, 21 de diciembre de 2013

CUATRO DETENIDOS POR EL ALIJO DE 900 KILOS DE COCAÍNA

Dos de los hombres arrestados arrojaron unos bultos al agua cuando los localizó el helicóptero de Aduanas en la bocana del puerto

Una operación conjunta de la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera (DAVA) y la Guardia Civil de Valencia se ha saldado con la detención de cuatro presuntos narcotraficantes en Málaga por su relación con el alijo de 900 kilos de cocaína hallado el pasado mes de noviembre en aguas de El Saler. Los agentes antidroga intervinieron a los miembros del grupo delictivo varios vehículos de alta gama, embarcaciones, brillantes y 50.000 euros en metálico tras una ardua investigación.
Una radiobaliza intervenida a dos de los detenidos puso a los agentes de Aduanas sobre la pista de la red de narcotráfico. La noche del 17 de noviembre, el helicóptero del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria localizó una zodiac con dos tripulantes en la bocana del puerto de Valencia. Los individuos arrojaron unos bultos al agua cuando detectaron la presencia de la aeronave, pero los agentes lograron recuperar los objetos. Uno de ellos era una maleta con un receptor de señales de radiobalizas -usado por los narcotraficantes para localizar alijos de droga en el fondo del mar-, un aparato sofisticado y caro al alcance de muy pocos clubes de buceo, que también los utilizan para realizar prácticas de submarinismo.
Tras ser identificados, los sospechosos no fueron detenidos porque no había droga en la embarcación, y los agentes los dejaron marchar, aunque iniciaron entonces una investigación en estrecha colaboración con el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Valencia. Días después aparecieron un gran número de fardos de cocaína de gran pureza -con un peso total de 900 kilos de esta droga- en aguas de El Saler, por lo que los investigadores relacionaron este alijo con la identificación de los tripulantes de la zodiac, además de considerar muy sospechosa la acción de arrojar una radiobaliza al agua.
Las pesquisas de los agentes antidroga de la Guardia Civil se centraron en los dos individuos con domicilio en Málaga y otros dos hombres que residen en la misma provincia andaluza. El juzgado de instrucción número 20 de Valencia autorizó entonces la intervención de varios teléfonos móviles de los sospechosos, lo que posibilitó obtener más pruebas que presuntamente incriminan a los cuatro detenidos de nacionalidad española. Además, el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil de Valencia realizó varias inmersiones a más de 40 metros de profundidad en aguas de Valencia para buscar un segundo alijo de cocaína, que no fue localizado.
Según informaron ayer fuentes jurídicas, los arrestos se produjeron la semana pasada en Málaga y Churriana. Los agentes registraron los domicilios de los presuntos narcotraficantes y les intervinieron 50.000 euros en metálico, brillantes, vehículos de alta gama, embarcaciones y otros efectos. Dos de los detenidos son los tripulantes de la zodiac que localizó el helicóptero de Aduanas.
La Guardia Civil de Valencia continúa las investigaciones para identificar a los destinatarios del alijo de cocaína. Los agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera la Agencia Tributaria también realizan gestiones para determinar el patrimonio de los cuatro miembros de la banda, que habían alquilado dos viviendas en Valencia. Uno de los narcotraficantes tiene antecedentes delictivos, según informaron las mismas fuentes jurídicas.

viernes, 20 de diciembre de 2013

OPERACIÓN PEÑÓN; DESARTICULADA RED DE CONTRABANDO DE TABACO EN LA SUBBETICA CORDOBESA

Agentes de la Policía Nacional adscritos a la Comisaría Local de Lucena-Cabra, en colaboración con la Unidad de Vigilancia Aduanera de Córdoba, han procedido a la detención de tres individuos, todos ellos implicados en delitos de contrabando y otro de tráfico de drogas, en el seno de la denominada «Operación Peñón».

Las detenciones, efectuadas ayer, jueves, han sido fruto de una compleja investigación de más de dos meses, que tuvo su origen en la detección, por parte de los agentes, de la venta de tabaco de contrabando, ya que carecía de los pertinentes precintos de impuestos sobre las labores del tabaco, en diversos establecimientos de hostelería de la Subbética cordobesa.

Por tal razón se puso en marcha el operativo, logrando los investigadores no sólo determinar la procedencia de dicho tabaco, Gibraltar, sino también identificar plenamente a los componentes de esta red de distribución y contrabando, quienes tenían sus residencias en Lucena y Benamejí, procediendo a solicitar los oportunos mandamientos de entrada y registro a la Autoridad Judicial, practicándose tres registros domiciliarios en Lucena y otro más en Benamejí, y realizando, igualmente, ocho inspecciones en establecimientos de hostelería de Lucena, Jauja y Puente Genil.

Fruto de las investigaciones realizadas, en dichos registros e inspecciones, se ha podido decomisar unas 9.500 cajetillas de tabaco de contrabando, 15 gramos aproximadamente de cocaína y, unos 1.000 gramos de marihuana, además de cerca de 3.000 euros en metálico, y diverso material informático.
Abc

lunes, 16 de diciembre de 2013

ABORTADO EL DESEMBARCO DE 576 KILOS DE HACHIS EN UNA PLAYA DE CARBONERAS

La operación, denominada 'Constitución', se inició en la tarde del día 6 de diciembre, cuando funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Murcia detectaron en alta mar una embarcación semirrígida que transportaba unos bultos de los habitualmente utilizados para transportar hachís. La embarcación fue seguida hasta Cala de Sorbas (Carboneras), donde al amanecer del día 7, los contrabandistas intentaron alijar la droga.

La rápida intervención de la Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Murcia, de una patrullera de la Guardia Civil de Almería y de la Guardia Civil de Carboneras, que se habían incorporado al operativo en apoyo de los funcionarios de Vigilancia Aduanera, impidió que se consumase el alijo; deteniendo a uno de los contrabandistas y aprehendiendo la embarcación y la droga.

La operación, que continúa abierta, se ha saldado hasta el momento, con la detención de una persona, la intervención de la embarcación, una lancha neumática semirrígida de unos cinco metros de eslora, provista de dos motores fuera borda de gran potencia y de la droga, que han pasado a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Vera, en funciones de guardia.

viernes, 13 de diciembre de 2013

INTERCEPTADO UN BARCO CON 350.000 CAJETILLAS DE TABACO DE CONTRABANDO

El Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria ha desarticulado una organización, asentada  en Euskadi, que introducía grandes cantidades de tabaco de  contrabando por vía marítima, y que utilizaba un remolcador para  traer la mercancía ilegal por las costas de Baleares con destino,  presumiblemente, a las Islas Británicas.

El remolcador 'White Eagle', de bandera hondureña, fue  interceptado por el buque de la Agencia Tributaria 'Fulmar' al sur de  Menorca cuando intentaba alijar cerca de 350.000 cajetillas de  tabaco, con un valor de 1,4 millones de euros. En el operativo se ha  detenido a los seis tripulantes del remolcador y a tres personas más  en la Comunidad Autónoma Vasca, en concreto, en Orio y San  Sebastián.

Según ha informado en un comunicado la Delegación del Gobierno en  Bizkaia, la operación, denominada 'Eagle Hunt', que ha contado con la  colaboración de la OLAF (Oficina de Lucha Anti Fraude de la Comisión  Europea) y otras aduanas europeas, ha permitido descubrir una ruta  marítima de introducción de tabaco de contrabando en el Estado  español, ruta que, de acuerdo con las investigaciones realizadas,  culminaba con el envío del tabaco a las Islas Británicas.

El contrabando de tabaco por vía marítima era tradicional en la  década de los años 80, pero llevaba sin practicarse en los últimos 20  años. Los contrabandistas habían acondicionado el remolcador 'White  Eagle', de bandera hondureña, para transportar tres contenedores con  capacidad para 1.250.000 cajetillas. Dos de los contendores medían 40  pies y el tercero 20 pies.

El barco declaraba transportar tabaco desde un país de Oriente  Medio hasta otro de Africa Occidental. Una vez en ruta, antes de  cruzar el estrecho de Gibraltar, el remolcador cambiaba de rumbo y se  dirigía hacia aguas de las Islas Baleares para alijar el tabaco en  sus costas.

'EAGLE HUNT'

La operación 'Eagle Hunt' se inició con la vigilancia del 'White  Eagle' por medios aeronavales de Vigilancia Aduanera de la Agencia  Tributaria. En la tarde del 5 de diciembre fue abordado por el buque  de Operaciones Especiales 'Fulmar' en aguas jurisdiccionales  españolas, próximas a Baleares, aprehendiéndose 350.000 cajetillas de  tabaco de contrabando preparadas para alijar y con un valor estimado  de 1,4 millones de euros. También fueron detenidos los seis miembros  de la tripulación.

Inmediatamente después del abordaje, funcionarios de Vigilancia  Aduanera de la Agencia Tributaria en el País Vasco iniciaron la  segunda fase de la Operación 'Hunt Eagle', procediendo a la detención  y puesta a disposición judicial de los dos principales dirigentes de  la organización, y de una tercera persona, y al registro de sus  domicilios en las localidades guipuzcoanas de Orio y San Sebastián,  donde residía el capitán del remolcador.

En el operativo se han intervenido equipamientos informáticos que  están siendo analizados, así como diversa documentación que se suma a  la incautada en la propia embarcación.

Con esta operación se ha conseguido desarticular una activa  organización contrabandista, de estructura jerarquizada y con una  larga vinculación con el contrabando de tabaco en el País Vasco y  otras comunidades autónomas.

Además, se han practicado entradas y registros en varios  domicilios, interviniendo diversa documentación y equipamientos  informáticos que están siendo analizados en estos momentos. Las  actuaciones han sido dirigidas por el Juzgado de Instrucción número 3  de San Sebastián.

Esta operación pone de manifiesto la diversificación de los 'modus  operandi' de las organizaciones contrabandistas. La vía marítima  descubierta se suma a las más habituales, como la utilización del  contenedor para el paso por Aduanas o el transporte terrestre  procedente de los lugares habituales de suministro.

DETENIDOS OTROS CUATRO EMPRESARIOS EN EL MARCO DE LA OPERACIÓN "POKEMON"

Efectivos del Servicio de Vigilancia Aduanera han detenido al menos a cuatro empresarios, dos en Lugo, uno en A Fonsagrada -núcleo de la provincia lucense- y otro en Vigo, en el marco de la Operación Pokemon, informaron a Efe fuentes de la investigación.

Con estos cuatro, son ya siete los empresarios detenidos en la denominada Operación Pokemon, que pretende desarticular una supuesta red de tráfico de influencias para obtener concesiones y contratos públicos.
Efe

domingo, 8 de diciembre de 2013

INCAUTADOS 58 KILOS DE COCAÍNA EN EL PUERTO DE VALENCIA

Según informa la Dirección General de la Policía, en la operación, desarrollada en colaboración con el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, los agentes han confiscado dos grandes bolsas deportivas ocultas en dos contenedores de carga diferentes que escondían 36 y 22,6 kilos de cocaína, respectivamente y han detenido a un total de diez personas.

La droga era introducida en España mediante la técnica del 'gancho ciego', que consiste en infiltrar la mercancía ilícita en un contenedor de transporte, sin el conocimiento ni de la empresa exportadora ni importadora, para luego retirarla en el puerto de destino.

Para que la operación finalizara con éxito, la organización contaba con la colaboración de tres trabajadores del puerto, conocidos como "rescatadores" y también detenidos, que eran los encargados de extraer la droga de los contenedores antes de que éstos fueran vaciados para evitar los controles policiales.

Además, se ha realizado un registro en el domicilio del cabecilla en la provincia de Castellón, donde se han hallado 15.000 euros en efectivo, una pistola, 30 teléfonos móviles, material informático, diversa documentación, cizallas y precintos destinados a la apertura y cierre de los contenedores.

INTERVENIDAS MAS DE UN MILLÓN DE CAJETILLAS DE TABACO DE CONTRABANDO

­El Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria ha logrado intervenir más de un millón de cajetillas de tabaco en el buque apresado en el Mediterráneo que fue remolcado el pasado jueves hasta el puerto de Palma. Según las pesquisas, se trata de mercancía ilegal que era transportada eludiendo los correspondientes impuestos.

En la operación policial fueron detenidas seis personas, entre ellas el capitán de la embarcación interceptada. Los arrestados están acusados de contrabando de tabaco. Ayer por la tarde, los seis sospechosos fueron conducidos a los juzgados de Vía Alemania de Palma para prestar declaración ante el juzgado de instrucción número 5 de Palma, que se encontraba en funciones de guardia.

Los agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera llevaban un tiempo tras el rumbo de la nave sospechosa, de bandera panameña y más de 30 metros de eslora, al sospechar que iba cargada de tabaco.

Los investigadores abordaron el buque en aguas internacionales y lo remolcaron hacia Mallorca. Según las primeras pesquisas, la embarcación no tenía previsto hacer escala en Palma. Una vez arribó al Dique del Oeste, una comisión judicial procedió a registrar el interior del barco el pasado jueves por la tarde. Los agentes descubrieron entonces más de 600 cajas que contenían más de 1.100.000 cajetillas de tabaco de contrabando. Todo este género fue aprehendido y seis personas quedaron arrestadas. Se sospecha que la mercancía transportada era aún mayor, pero fue descargada. Un juzgado de San Sebastián investiga el caso.
Diariodemallorca