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NARCOTRAFICO-FRAUDE FISCAL-BLANQUEO DE CAPITALES-CRIMEN ORGANIZADO-CONTRABANDO

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miércoles, 12 de diciembre de 2012

"SOLO ME ENVIE UN PAQUETE DE MARIHUANA Y OTRO DE CRISTAL PARA NO TENERLA QUE TRAER EN EL BARCO"


 Drogas y efectos intervenidos en enero de 2008 en la operación Express.



«Solo me envié un paquete de maría (marihuana) desde Segovia a Ibiza cuando estuve de vacaciones en esta ciudad, para no tener que traerla en el barco, y cristal (MDMA) a Ramón [un conocido] desde la oficina, de forma desinteresada», reconoció ayer A. P. A., que sin embargo negó haber traficado con drogas cuando trabajaba como empleado en la oficina de Correos de la avenida de Isidor Macabich de Vila. Este hombre, de 39 años de edad y de nacionalidad española, se enfrenta a una condena de ocho años de prisión y al pago de una multa de 100.000 euros por un delito de tráfico de drogas.
«Usaban destinatarios falsos o inexistentes. Cómo nadie reclamaba los paquetes con la droga, se los quedaban», explicó en el juicio el que fuera jefe de la Unidad Combinada de Vigilancia Aduanera, que puso en marcha la operación Express en colaboración con el Grupo de Estupefacientes del Cuerpo Nacional de Policía.
Según la Acusación Pública, entre noviembre de 2007 y enero de 2008 A. P. A, que trabajaba como repartidor, recogió varios paquetes con droga en la oficina de Correos. El 10 de enero de 2008 llegó uno con éxtasis, procedente de Valencia, con la droga oculta entre dos cuadernos. Ese mismo día los agentes pasaron a la acción y registraron el piso en el que vivía, en la calle de Abel Matutes Juan, donde hallaron 314 gramos de MDMA, 53 de hachís, 39 de marihuana y tres de cocaína, además de una balanza de precisión. Por último, en su taquilla de la oficina encontraron 280 gramos más de éxtasis.
«Uno quiere medio kilo»
El tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Balears, presidido por la magistrada Francisca María Ramis, escuchó grabaciones del teléfono de A. P. A., que fue intervenido, la mayoría conversaciones con un tal Ramón, que ayer no fue juzgado. La fiscal preguntó al acusado por el significado de algunas conversaciones: «Te envío 50»; «te ingreso la pasta pero escóndelo bien»; «lo del libro está muy visto, mételo entre dos discos de vinilo»; «hay uno que quiere medio kilo».
«Soy consumidor de drogas desde los 12 años. Tengo un problema grande», se lamentó A. P. A., que explicó que en la época en la que fue detenido tomaba hasta tres gramos de coca cada día. «Estoy en tratamiento psiquiátrico, el cristal me daba paranoias», añadió. En cuanto a la preguntas de la fiscal, respondió con evasivas.
El procesado solo reconoció un envío de marihuana desde Segovia, para consumo propio según su versión, y otro de 300 gramos de cristal que mandó a Ramón. Preguntado por el origen de esa droga, alegó que era parte de la que se llevó a casa cuando reventó un paquete en la oficina de Correos.
En cuanto a los posibles ingresos que hacía Ramón en sus cuentas bancarias, A. P. A. explicó que se debía a una deuda que se originó cuando hicieron juntos el servicio militar. «Todavía no me ha pagado», apuntó el acusado.
«¿Es práctica habitual que los empleados se queden con el contenido de los sobres que se rompen en las oficinas de Correos?», preguntó la representante del Ministerio Público. «Sí», respondió A. P. A.
Por último, involucró al otro acusado. «Compraba coca a F. J. M. G. No sé de dónde la sacaba», comentó cuando le interrogaron por el que fuera su compañero en la oficina de Correos de Vila. El segundo encausado, F. J. M. G., también español y de 33 años, se enfrenta a una condena de tres años y medio de cárcel. Según la acusación, se aprovechó de su trabajo de cartero para interceptar un paquete con marihuana dirigido a A. P. A., al que se lo entregó cuando este último regresó de vacaciones.
Reconoce que vigiló el paquete
El segundo procesado reconoció que custodió este envío porque su compañero se lo pidió como un favor. «Hace cinco años que no trabajo en Ibiza. Me he desintoxicado, soy deportista. Estoy muy arrepentido de aquella época en la isla, cuando llegaba a tomar tres gramos de coca al día», explicó F. J. M. G.
En la operación también fue detenida la que era la novia de A. P. A., cuya voz aparece en algunas de las grabaciones de los teléfonos intervenidos. Sin embargo, quedó en libertad en la fase de instrucción de esta causa.
El juicio
LOS PINCHAZOS TELEFÓNICOS
«Te ingreso la pasta. Escóndelo bien, lo del libro está muy visto»
«Te ingreso la pasta pero escóndelo bien. Lo del libro está muy visto, mételo entre dos discos de vinilo», sugirió un tal Ramón a A. P. A. en una conversación grabada por la Policía, que fue escuchada ayer en el juicio.
ACUSA AL OTRO PROCESADO
«Práctica habitual»: quedarse con el contenido de los sobres rotos
El acusado reconoció que en Correos es una «práctica habitual» quedarse con el contenido de los sobres rotos. Además, acusó al otro procesado de venderle cocaína, cuando le preguntaron por el que fuera su compañero en la oficina de la avenida de Isidor Macabich de Vila.
diariodeibiza