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NARCOTRAFICO-FRAUDE FISCAL-BLANQUEO DE CAPITALES-CRIMEN ORGANIZADO-CONTRABANDO

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lunes, 21 de febrero de 2011

EL DINERO DE PLASTICO BAJO LA LUPA DE HACIENDA

Las tarjetas de pago se han convertido en la mejor radiografía del consumo de cualquier familia. El nuevo plan de la lucha contra el fraude fiscal presentado a mediados de febrero por los máximos responsables de la Agencia Tributaria del Ministerio de Hacienda no se olvida de ello. Hacienda quiere tener un mayor control de los pagos que se realicen con las 73 millones de tarjetas de crédito y débito existentes en el mercado español a través de los 1,55 millones de Terminales Punto de Venta (TVP) de comercios, pequeñas empresas y profesionales liberales para seguir la pista al dinero negro.
Castilla y León será una de las comunidades autónomas donde más impacto tenga este seguimiento, ya que el uso de tarjetas de crédito es uno de los más altos en España, según el último Barómetro Mastercard sobre uso de tarjetas. Casi el 76% de los castellano leoneses declara tener una tarjeta de débito o de crédito. El uso de tarjetas para pagar en comercios es muy superior en Castilla y León que en otras regiones españolas, la mayor parte de las veces con el sistema de pago íntegro a final de mes y muy poco en la modalidad de pago aplazado.
La crisis también ha pasado factura a los pagos con 'dinero de plástico', ya que según el Banco de España hay ahora tres millones de tarjetas menos que en el año 2008. España pasa por ser uno de los mercados europeos con mayor volumen de tarjetas aunque su uso per cápita está muy por debajo de la media europea. El gasto medio mensual efectuado con la tarjeta de crédito bajó el 5,2% durante el año 2010 en España, pasando de 249 euros a 236 euros. Cada español dispone de 1,6 tarjetas de pago frente a la media de 1,3 tarjetas de media en Europa.
La Agencia Tributaria no solo quiere seguir la pista al dinero negro a través del rastreo de los billetes de 200 y 500 euros, que ha permitido recuperar más de 1.100 millones de euros en los últimos tres años en bolsas de fraude. También lo quiere hacer siguiendo la pista a los más de 1,55 millones de Terminales Punto de Venta (TVP), los terminales que permiten el pago con tarjeta, instalados en comercios, pequeñas empresas y oficinas de profesionales liberales. Por primera vez, las entidades financieras están suministrando información detallada sobre este tipo de operaciones en el año 2010. Con esta información, los inspectores de la Agencia Tributaria tendrán una herramienta más para cuadrar el perfil económico de cada contribuyente y detectar si algunas de estas operaciones no casan con sus ingresos declarados. La Agencia Tributaria también mantiene el control sobre aquellas operaciones en metálico superiores a los 3.000 euros, con información detallada y actualizada de bancos, cajas de ahorros y cajas rurales. Esta labor de investigación a pie de campo la realizarán los 4.700 agentes tributarios con los que cuenta la Agencia.
Castilla y León
La región pasa por ser una de las comunidades autónomas españolas donde el uso de las tarjetas de pago es más habitual. Según el último Barómetro Anual Mastercard de Tarjetas en España, los castellano leoneses aseguran tener hasta el 7,5% más de tarjetas que la media española. La diferencia fundamental estriba en el uso de tarjetas de débito, cuya contratación en la región no ha parado de crecer por encima de la media española desde el año 2007. Un dato muy revelador de la aceptación del dinero de plástico en Castilla y León es que el 83,1% de los castellanos y leoneses asegura que las usa para pagar alguna vez en comercios, un porcentaje que es el 15% superior al de la media nacional.
En los años anteriores al estallido de la crisis, bancos y cajas lanzaron todo tipo de sistema de pago aplazado mediante el cual los clientes podían demorar el coste de sus compras mediante el pago de un tipo de interés, por lo general mucho más elevado que el crédito al consumo. Incluso ofertaban todo tipo de tarjetas de pago 'revolving' y de crédito inmediato para pequeños importes. Sin embargo, el uso de tarjetas de crédito no está tan extendido en Castilla y León como las de débito. Y menos en la modalidad de pago aplazado. Según los datos del Barómetro de Mastercard para el año 2010, sólo el 13, 2% de los castellano leoneses asegura que paga sus compras con tarjeta con pago aplazado mientras que el 82% lo hacía con el pago íntegro de las mismas a final de mes sin ningún cargo adicional. Según el Barómetro de Mastercard, sólo uno de cada cinco españoles ha utilizado el sistema de pago aplazado a lo largo del año 2010. Esta situación también se explica porque bancos y cajas han endurecido mucho los límites máximos de crédito a través del pago con tarjeta, ya que la morosidad en este sistema se había disparado en 2009.
Nuevas vías de ingresos
Con la caída de los ingresos de las comisiones por contratación de crédito hipotecario, prácticamente inexistente desde finales del 2008, las entidades financieras han tenido que buscar nuevas vías de ingresos. Además de aumentar el cobro por mantenimiento en cuentas y libretas de ahorro, y en operaciones de cobro de cheques, una de las fórmulas para aumentar los ingresos corrientes ha sido con más comisiones en las tarjetas de crédito. Si hace pocos años, el cobro por la tenencia de las tarjetas de débito era la excepción, hoy en día el coste de mantenimiento de estas tarjetas varía entre los seis y los 12 euros de media dependiendo de la entidad. En el caso de las tarjetas de créditos básicas -no las Oro o Premium- su coste anual de mantenimiento sube por encima de los 22 euros de media. Las entidades se justifican en que este coste incluye coberturas de seguros de accidente. En un año, bancos y cajas pueden llegar a ingresar más de 5.000 euros en comisiones a través de sus tarjetas de crédito y débito.
Uno de los aspectos que más preocupa a Hacienda son las compras a través de Internet, que se pagan con tarjeta o mediante sistemas de pago universales. Muchas de estas compras, que en un alto porcentaje son de bienes de segunda mano, escapan al control del fisco y del pago de impuestos como el IVA. Por ello, la obtención de los datos de las transacciones de las tarjetas de crédito se considera tan importante, sobre todo entre un segmento de clientela más joven que realiza ya gran parte de sus compras a través de la red, desde viajes y ocio hasta entradas para espectáculos o incluso ropa de marca.
http://www.nortecastilla.es/v/20110221/economia/