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NARCOTRAFICO-FRAUDE FISCAL-BLANQUEO DE CAPITALES-CRIMEN ORGANIZADO-CONTRABANDO

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lunes, 1 de noviembre de 2010

EL ARSENAL DE LOS NARCOTRAFICANTES.

En México los narcotraficantes han utilizado potente armamento. De acuerdo a los decomisos, el cártel del Golfo y el de Los Zetas han utilizado lanzacohetes RPG-7, cohetes antitanque M-72 y AT-4, lanzagranadas, granadas de fragmentación, fusiles Barret calibre .50, la subametralladora y la pistola FN Herstal, conocida en México como "matapolicías" por su capacidad de traspasar blindaje.

Asimismo, los Arellano Félix han usado fusiles Barret, lanzacohetes y la FN Herstal, mientras que a los del cártel del Pacífico se les han encontrado armas cortas, fusiles de asalto y pocas veces lanzagranadas y granadas.

Quien así lo señala es el sociólogo Luis Astorga, investigador en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y miembro del Colectivo por una Política Integral Hacia las Drogas (CUPIHD), en su reciente trabajo "El tráfico de armas de Estados Unidos hacia México. Responsabilidades diferentes", en el cual habla del espinoso tema.

Precisa que "los estados del país donde se han realizado esos decomisos son generalmente aquellos donde las organizaciones tienen mayor presencia. Por ejemplo, en armas largas y municiones destacan Tamaulipas, Sinaloa, Michoacán, Sonora, Baja California y Chihuahua. En granadas, Tamaulipas, Sinaloa, Michoacán, Nuevo León y Chiapas".

"La competencia entre organizaciones -dice- ha escalado los niveles de violencia y la necesidad de armas cada vez más potentes para lograr mayor ventaja en la defensa y el control territorial, la eliminación de rivales, para enfrentarse a las autoridades, controlar a los miembros de las organizaciones y asegurar el cumplimiento de las transacciones. Quienes realizan ese tráfico de armas pueden ser individuos, pandillas, organizaciones de traficantes u otros grupos criminales. Las autoridades mexicanas no han detectado a ninguna organización del país o del extranjero que controle el tráfico de armas, sino a intermediarios que operan para ellos. Es, dicen, un tráfico 'hormiga' que llevan a cabo ciudadanos estadunidenses o residentes legales a cambio de dinero. Las mismas rutas de la droga hacia Estados Unidos son utilizadas para traficar armas en sentido contrario".

¿Y cuáles son esas rutas? En su acucioso trabajo explica los 19 cruces formales que existen en la frontera México-Estados Unidos y el número indeterminado de cruces informales. También refiere la existencia en el vecino país de alrededor de 100 mil permisionarios de venta de armas, "de los cuales unos 12 mil se encuentran en la zona fronteriza, es decir, un gran mercado legal y poco control para la venta, señala el gobierno mexicano".

Astorga menciona lo que asevera el Buró Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, del Departamento de Justicia de Estados Unidos, lo que califica como "algo distinto", porque dice "que hay 6 mil 700 sitios de venta al menudeo, entre tiendas y casas de empeño, en la frontera con México, de un total de 55 mil en el país. De las armas decomisadas en México y rastreadas, el 39 por ciento provenían de tiendas en Texas, el 20 por ciento de California, el diez por ciento de Arizona, y el resto, de otros estados. Pandillas callejeras y de las prisiones en territorio estadunidense están relacionadas con ese tipo de actividades. Los lugares de compra son las tiendas de armas, las ferias y casas de empeño. También se ha detectado el tráfico de granadas y fusiles AK-47 por la frontera sur de México, pero no se tiene información definitiva acerca de las fuentes".

Otra cuestión que plantea el investigador es que "el gobierno mexicano ha señalado las marcas de las armas que han sido introducidas ilegalmente, así como el país de fabricación, pero no ha precisado si fueron enviadas desde esos países. En particular, es importante resaltar que en Estados Unidos hay una gran cantidad de armas tipo AK que fueron fabricadas en otros países. También hay armas que podrían haber sido importadas legalmente a Estados Unidos de diferentes países y desviadas hacia el mercado ilegal en México".

Proporciona ejemplos: "En el país circulan armas hechas en Estados Unidos, China, Alemania, Italia, Bélgica, Rumania, Japón, España y Austria. Y los precios fluctúan entre 800 y 2 mil dólares según el modelo, la marca, la antigüedad, etc."

* ¿Hay o no colaboracion?

El doctor Astorga en un segmento de su trabajo refiere la cooperación bilateral entre México y los Estados Unidos, y menciona los mecanismos de cooperación para prevenir y controlar el tráfico de armas, "aunque la violencia en la frontera norte de México presenta retos para la colaboración bilateral entre agencias".

Explica que la Procuraduría General de la República firmó un protocolo de colaboración con la Agencia de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos "para castigar a los traficantes de armas".

Con el mismo, añade, "se busca recopilar información que permita preparar casos judiciales contra traficantes en ambos lados de la frontera".

Otra referencia que hace es la creación por parte del gobierno de México del Grupo de Coordinación Interinstitucional para la Prevención y el Control del Tráfico de Armas de Fuego Municiones y Explosivos (GC-Armas), en el que participan seis secretarías de Estado y la PGR, que tiene relaciones de cooperación con el ATF de Estados Unidos.

Y sobre el gobierno de Estados Unidos puntualiza que el mismo "ha establecido mecanismos para intercambiar información de inteligencia entre sus agencias y con México. Destaca el papel en ese esquema de la Célula de Inteligencia sobre la Violencia en la Frontera (The Border Violence Intelligence Cell-BVIC- en inglés), dentro de El Paso Intelligence Center (EPIC en inglés), que le sirve al ICE como punto central de referencia para analizar tendencias en la violencia fronteriza y el tráfico de armas. La BVIC también le proporciona apoyo a las instituciones policíacas de México que investigan asesinatos de sus miembros y de funcionarios de gobierno".

* Las acciones del porvenir

Se prevé, señala Luis Astorga, que la Agencia de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) y el Buró Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) compartan información más sólida con otras agencias de Estados Unidos y con las mexicanas. También que las agencias estadunidenses trabajen con el Departamento de la Defensa para incluir el tema de la información compartida en las pláticas con militares de México y América Central. Lo califica como importante por el tipo de armamento militar utilizado por las organizaciones de traficantes.

Un planteamiento más del investigador es que el ICE inició en 2008 su Operación Armas Cruzadas para combatir a las redes transnacionales del tráfico de armas de Estados Unidos hacia México, y el ATF ha puesto en práctica su Proyecto "Gunrunner" para concentrar sus capacidades de inteligencia, investigación y entrenamiento en la supresión del tráfico de armas hacia México.

Menciona que Estados Unidos considera ampliar el número de agentes entrenados para la seguridad fronteriza, con el fin de identificar armas de fuego y para detectar lugares donde los traficantes esconden armas en vehículos. También que los gobiernos de México y América Central podrían solicitar un entrenamiento similar de tipo militar y equipo del Departamento de Defensa.

Al continuar, en su trabajo alude al sistema e-Trace, como otra de las herramientas previstas, el cual es administrado por el ATF, la única agencia del gobierno estadunidense autorizada para seguir la ruta de la comercialización de un arma de fuego desde el productor hasta el primer consumidor al menudeo. Estará listo en español para finales del año fiscal 2010 y podrá ser utilizado por las instituciones policíacas de dichos países.

Comenta que se piensa establecer algún mecanismo de colaboración que permita que las armas decomisadas por militares en México puedan ser examinadas físicamente por agencias del gobierno de Estados Unidos, identificadas a través del e-Trace y compartir la información obtenida con el gobierno de México.

Pero hay algunos escollos, menciona, señalados por el ATF que impiden un mejor trabajo para evitar el tráfico de armas: por ejemplo, dificultades para recabar y reportar información sobre la compra de armas de fuego; la inexistencia de un requisito para verificar antecedentes de los particulares que compran armas, y limitaciones en los requerimientos para reportar ventas múltiples.

Dice que a su vez la GAO (Government Accountability Office) afirma que no hay una coordinación efectiva entre las principales instituciones que tienen competencia en asuntos de armas (ATF, ICE y DHS), debido en parte "a la falta de claridad acerca de sus papeles y responsabilidades y porque han actuado con base en acuerdos inter-agencias no actualizados. No obstante, organizaciones estadunidenses que trabajan el tema de armas han indicado que aun con el marco legal existente, hay mucho más que podría hacer el ATF para identificar y sancionar a los vendedores con licencias, que son una de las principales fuentes de armas introducidas ilegalmente a México, pero cuestionan su voluntad para hacerlo".

* Algunas recomendaciones

Luis Astorga en sus recomendaciones sobre el tema señala que Estados Unidos ha reconocido su responsabilidad en la violencia que afecta a México, por lo que significa su mercado de drogas y el dinero que genera para las organizaciones de traficantes, quienes invierten parte de sus ganancias en comprar armas de alto poder que se venden libremente en Estados Unidos.

Añade: "La Convención Interamericana contra la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados" fue aprobada por la OEA en Washington, DC el 13 de noviembre de 1997, y entró en vigor el 1 de julio de 1998. El documento fue enviado al Senado de EU en junio de 1998 y no ha sido ratificado. El presidente Obama señaló en la 5ª Reunión Cumbre de las Américas, en Trinidad y Tobago, el 17 de abril de 2009, que es una prioridad de su gobierno ratificar el tratado. Hacerlo podría tener efectos prácticos de suma importancia".

También considera que otra medida que podría disminuir la facilidad para adquirir armas potentes "sería restablecer la prohibición federal para vender armas de asalto a civiles en Estados Unidos, que estuvo vigente de 1994 a 2004. Fue una propuesta de la administración Obama en sus inicios y desafortunadamente descartada poco después. Dadas las reticencias políticas para establecer controles al comercio de armas en Estados Unidos, parece poco probable ver cambios sustantivos en la legislación existente a corto plazo".

"Aun así, un importante grupo binacional que trabaja sobre asuntos de la frontera México-Estados Unidos, y en el cual destacan Robert C. Bonner, exadministrador de la DEA y excomisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, y Andrés Rozental, exsubsecretario de Relaciones Exteriores de México, ha solicitado a la administración Obama y al Congreso de Estados Unidos el reestablecimiento del veto sobre las armas de asalto. Es un tema en el que el gobierno mexicano y grupos de la sociedad civil en ambos países seguirán, sin duda, y con razón, insistiendo".

Recomienda que el gobierno mexicano mejore la capacitación de sus agentes aduanales y policías y reduzca de manera sustantiva los niveles de corrupción a través del fortalecimiento de los mecanismos internos y externos de rendición de cuentas de la policía y otras agencias gubernamentales, para evitar que las armas entren de manera ilegal al país. "En Estados Unidos es fácil comprarlas, pero en México es muy fácil introducirlas", resalta.

Finalmente explica que México y Estados Unidos deben reforzar la cooperación entre sus instituciones competentes en asuntos de tráfico de armas. Pero advierte que "no habrá resultados importantes si no se cumplen por lo menos las condiciones anteriores, dado que la desaparición de las armas no es un escenario realista y los fabricantes y vendedores de las mismas, al igual que los traficantes, no se auto regularán".
http://www.oem.com.mx/elmexicano/notas/n1838982.htm