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NARCOTRAFICO-FRAUDE FISCAL-BLANQUEO DE CAPITALES-CRIMEN ORGANIZADO-CONTRABANDO

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Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria

Avda. Llano Castellano 17, 28071 Madrid
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martes, 26 de octubre de 2010

LA AEAT INVESTIGA LAS CUENTAS OPACAS EN SUIZA.

Hoy el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, comparecerá en el Congreso de los Diputados, a petición del PP, para dar explicaciones sobre el caso HSBC en Suiza y otro similar pero anterior en Liechtenstein. A mediados de junio, la Agencia Tributaria comunicó por escrito a unos 1.500 titulares de cuentas en la filial suiza del HSBC (que suele exigir una inversión mínima de 1,6 millones de euros) que se había detectado un dinero no declarado, unos 6.000 millones de euros en total, y que debían regularizar esa situación. Ante la ausencia de respuesta de muchos de ellos (otros optaron por pagar y ponerse al día con el fisco), la Agencia Tributaria citó en sus oficinas, entre agosto y septiembre, a varios cientos de esos supuestos defraudadores. Iniciaba así un proceso de inspección que suele durar un año y puede acabar con algunos contribuyentes en los tribunales, acusados de delito fiscal (a partir de 120.000 euros defraudados).

La alarma cundió entre los clientes españoles de bancos en Suiza, ya que el caso HSBC coincidió con un acuerdo de intercambio de datos fiscales entre este país y España, que le elimina de la lista de paraísos fiscales. La banca suiza trata de tranquilizar a esos clientes de dos maneras. Por una parte, Suiza aclara que el intercambio de datos fiscales con España y con otros países para desaparecer de la lista negra de paraísos fiscales no puede aplicarse cuando esos datos proceden de un robo.

Ése es precisamente el caso de las cuentas del HSBC, ya que los datos sobre éstas proceden de un robo de un ex empleado de la filial suiza del banco británico, que los suministró al fisco francés. Y éste, al español. Abogados de clientes españoles del HSBC en Suiza recomiendan abiertamente a éstos que no regularicen su situación, sino que peleen en los tribunales, porque un juez podría invalidar la prueba por su procedencia ilícita. En esa línea, el HSBC de Suiza insiste en que "hay que resaltar que se trata de una información robada" y que sólo se enviarán datos a España si los tribunales suizos obligan al Gobierno de este país a hacerlo.

La otra forma de tratar de tranquilizar a los clientes españoles es una especie de roadshow que la banca suiza ha comenzado a hacer por Europa y Estados Unidos. En la etapa española, el vicepresidente de la Asociación Bancaria de Ginebra, Nicolas Pictet, insistía ante gestores de patrimonios, abogados y clientes que los acuerdos entre Suiza y otros países para el intercambio de datos fiscales no afectan al secreto bancario, que es "la piedra angular" de su sistema financiero.

Este banquero recuerda que la banca aporta el 11% del PIB suizo. Y la especializada en gestión de patrimonios supone más del 3%. Suiza, con el 0,11% de la población mundial, cuenta con el 27% de la riqueza depositada fuera del país de origen: dos billones de dólares sobre un total estimado de siete billones. La riqueza mundial gestionada en el extranjero sólo supone el 5% de todos los activos del mundo, cuyo valor se calcula en 140 billones de dólares.

"El secreto bancario está vivo. Los acuerdos de intercambio de información fiscal no cuestionan el secreto bancario, pues el Gobierno suizo sólo entregará información en caso de delito", argumentaba Pictet. Suiza cuenta con tratados de doble imposición con países como el Reino Unido, Francia y Holanda, además del reciente acuerdo de intercambio de información fiscal con España.

Pero casos como el del HSBC, que afecta a clientes españoles, o el de UBS, uno de los principales bancos de Suiza, que salpicó a 4.450 norteamericanos sospechosos de delito fiscal y que motivó un acuerdo de intercambio de información con Estados Unidos, no invitan precisamente a la tranquilidad. Pero según Nicolas Pictet no se ha producido una fuga de clientes. Todo lo contrario. "Han crecido los fondos bajo gestión" en Suiza.

De hecho, según el presidente de la Asociación Bancaria de Ginebra, Bernard Droux, las entidades financieras que operan en Suiza pronostican que sus beneficios crezcan en 2011 entre el 3%, para los más pesimistas, y el 7%, para los más optimistas.

http://www.capitalmadrid.info/2010/10/26/0000018109/suiza_trata_de_tranquilizar_a_sus_clientes_espanoles_tras_las_inspecciones_fiscales_por_el_caso_hsbc.html