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NARCOTRAFICO-FRAUDE FISCAL-BLANQUEO DE CAPITALES-CRIMEN ORGANIZADO-CONTRABANDO

SI POSEE INFORMACION RELACIONADA CON ILICITOS PERSEGUIBLES POR EL SVA PUEDE PONERSE EN CONTACTO EN LA SIGUIENTE DIRECCION:

Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria

Avda. Llano Castellano 17, 28071 Madrid
Correo electrónico denuncias: denunciasvigilanciaaduanera@correo.aeat.es
Telefono denuncias: 900 35 13 78



DENUNCIAS REFERENTES A DELITOS DE CARACTER FISCAL https://www.agenciatributaria.gob.es/AEAT.sede/Inicio/Procedimientos_y_Servicios/Otros_servicios/Denuncia_tributaria/Denuncia_tributaria.shtml


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domingo, 27 de junio de 2010

SVA-CADIZ.

...el edificio de la Aduana esconde una ingente labor administrativa y de vigilancia -a veces rozando lo policial- que abarca desde la propia inspección de las mercancías que llegan al puerto de la ciudad hasta las investigaciones financieras o la detención de narcotraficantes.
La Aduana de Cádiz tiene competencias sobre el puerto de la ciudad, el del Bajo de la Cabezuela, la Zona Franca y algunas actividades en la Base Naval de Rota. Pero no sólo esto, sino que Aduanas también opera de oficio en todos los establecimientos con productos sujetos a impuestos especiales, como refinerías, gasolineras, bodegas, estancos o bares donde se dispensa tabaco, etc. No es un organismo independiente, sino que pertenece a la Agencia Tributaria y su actividad se puede dividir en tres grandes bloques: gestión, inspección y vigilancia aduanera.
La vigilancia e inspección del tráfico de mercancías es quizá la actividad más conocida de Aduanas, aunque no es la única. La jefa de la Dependencia Provincial de Aduanas e Impuestos Especiales, María del Prado Jiménez así lo confirma. Lleva ya tres años en Cádiz realizando un trabajo que le “apasiona”. No sólo sus palabras, sino la forma en que dirige un equipo de 35 trabajadores y se coordina con los 70 del Servicio de Vigilancia Aduanera, lo corroboran. Cuenta que Cádiz no es un puerto especialmente grande, sobre todo comparándolo con otros como Algeciras, Barcelona o Valencia, pero “es un puerto muy completo”, donde se recibe todo tipo de mercancías.
“En Aduanas el principal objetivo es tanto la agilización del comercio como el control del mismo”, explica. Aunque a veces el mercado se empeñe en mostrar lo contrario, no es fácil “meterle un gol” a Aduanas a la hora de introducir mercancía ilícita en Cádiz.

Controles
La Dependencia controla tanto la entrada como la salida de las mercancías. El principio básico desde el que se trabaja es la información que da el consignatario de buques siempre antes de que el barco arribe al puerto. Esta información se informatiza y se cataloga para saber si ha de ser objeto de control documental o físico. Luego es el importador, a través de los representantes aduaneros, el que presenta la documentación de la mercancía (certificados sanitarios, de seguridad, etc.). El siguiente paso es la inspección física de la mercancía, que se hace de manera posterior a los controles de Sanidad Exterior, el Servicio de Sanidad Animal y Vegetal y el Soivre (Servicio Oficial de Inspección, Vigilancia y Regulación del Comercio Exterior). Los miembros de la Unidad de Análisis de Riesgos (UAR), compuesta por funcionarios de Aduanas, agentes de Vigilancia Aduanera y Guardia Civil, son los encargados de realizar este control físico, que siempre se realiza en presencia del importador que deja sus remolques en el Puesto de Inspección Fronteriza.
Una vez allí se comprueba que los productos almacenados coinciden con lo declarado, que cumplen con los requisitos de calidad y seguridad y que se pagan los aranceles y el IVA correspondientes.
Todo este control no es suficiente para algunos, que siguen intentando colar mercancía falsificada. Lo más común en Cádiz son los productos textiles (calzados, camisetas, cinturones y bolsos) y material electrónico (deuvedés y telefonía móvil). “En todo esto influyen mucho las modas”, explica María del Prado Jiménez. Por eso, en esta época lo más normal es encontrar camisetas o banderas de selecciones de fútbol o productos relativos a las grades estrellas infantiles del momento, como Hanna Montana.Una vez que la mercancía se ha detectado como falsa se procede a su destrucción.
Antes de eso, hay que hacer toda una serie de comprobaciones y trámites jurídicos. Normalmente son las propias empresas las que envían a Aduanas una solicitud de intervención, en la que se proporcionan fotografías e información de los productos que comercializan. En base a esta información, los agentes pueden hacer una primera valoración. En caso de que no haya tal solicitud, Aduanas se pone en contacto con la empresa para advertirle del posible fraude y preguntarle si quiere que se le proteja. Entonces, normalmente el abogado de la marca envía un perito que hace el diagnóstico o manda una muestra del original para hacer la comparación. A partir de ahí, si se detecta la falsificación, la empresa tiene un plazo de diez días hábiles para presentar una denuncia y, si el juez dictamina la falsedad de los productos, se destruyen. Eso sí, si la empresa no presenta denuncia a pesar de estar advertida, la mercancía se da por buena y puede salir al mercado.
Este tráfico de mercancía ilícita es considerado delito si el valor de la misma es superior a los 18.000 euros, con una excepción, la del tabaco, que tiene el límite en seis mil euros.
El tabaco es precisamente uno de los productos cuya falsificación ha crecido más en los últimos tiempos. Las denuncias de particulares en Consumo lo certifican. El año pasado la Dependencia Provincial de Aduanas realizó un control en bares de Cádiz, detectando dos establecimientos que vendían estos productos falsos.
También se ha detectado últimamente un aumento en el trapicheo de tabaco. Con la crisis de fondo, es sobre todo en el que tratan de transportar los particulares donde se ha notado este repunte.
En general, desde que comenzara la crisis económica se han empezado a detectar muchos casos de contrabando de todo tipo de sustancias y productos. De hecho, ha habido una subida del cien por cien de expedientes tramitados en 2009 respecto a los del año anterior.
Mención aparte merecen los casos de narcotráfico, donde el papel primordial lo juegan los funcionarios de la Unidad Combinada de Vigilancia Aduanera, que dentro de Aduanas, actúan siempre que el trabajo requiera más que un control documental. Aparte de eso, la Agencia Tributaria los usa para colaborar con Inspección y Recaudación para localización de contribuyentes “difíciles”, además de para la represión del contrabando y la investigación de impuestos especiales.
Todas estas actividades conviven en un edificio que, más allá de un mayor o menor valor arquitectónico, atesora toda una vida velando por el cumplimiento de la ley y la seguridad y salubridad de nuestros mercados.

Lo más parecido a un policía fiscal
La labor de los funcionarios de la Unidad Combinada de Vigilancia Aduanera es “lo más parecido al trabajo policial desde el punto de vista de la Agencia Tributaria”. Quien lo explica es Santiago Villalba, el jefe de esta Unidad que trabaja codo con codo con la Dependencia de Aduanas e Impuestos Especiales.
Poca gente tiene la ocasión de visitar sus oficinas. Tecnología de última generación y recuerdos de las principales operaciones en las que sus agentes han tomado parte se mezclan en este lugar desde donde se han gestado la mayoría de las grandes operaciones contra el contrabando de drogas en la costa gaditana o contra varios grandes fraudes financieros a la Hacienda pública.
Santiago Villalba es un hombre orgulloso de su trabajo y del equipo que dirige. La represión del contrabando y la investigación de los asuntos relacionados con impuestos especiales son sus principales cometidos. Actúan como investigadores, pero también pasan a la acción cuando es necesario, ya sea por tierra, mar o aire. Así, vehículos perfectamente adaptados para llevar a cabo persecuciones, lanchas rápidas o helicópteros son algunas de las herramientas que usan.
En sus dependencias del edificio de Aduanas potentes equipos para realizar escuchas telefónicas o los programas más avanzados para investigar los posibles blanqueos de capitales dan fe de cómo este cuerpo se ha ido adaptando a los nuevos tiempos.
http://www.andaluciainformacion.es/portada/?a=129935&i=100&f=0